Una ciudad cosmopolita al máximo. Repleta de multitud de bellos e inmensos espacios naturales. Con una intensa actividad comercial. Nombrada en 2013 la tercera urbe del mundo con mayor calidad de vida por detrás de Melbourne y Viena. Todo esto es Vancouver. Características que ya hacen de ella un lugar altamente apetecible como destino turístico.   Pero vamos a profundizar un poco más en lo que puede ofrecer al viajero la tercera metrópoli más grande de Canadá. Vancouver se encuentra en la costa Pacífica de Canadá, forma parte de la Columbia Británica y en su área metropolitana viven algo más de 600.000 habitantes. Superada solamente por Toronto y Montreal. El entorno natural de esta localidad es difícilmente igualable. Si hay un espacio verde que, por encima de los demás, llama la atención es el parque Stanley. Sus 405 hectáreas lo convierten en el parque público más grande de Norteamérica. Sinuosos caminos, lagos, paisajes, gran cantidad de tótems, una auténtica belleza natural en pleno corazón de Vancouver con 3.500 rosales y más de 20 monumentos históricos.

Parque Stanley

Dentro del propio parque se encuentra uno de los lugares más atractivos para los turistas de la ciudad canadiense: el acuario. Tan grande que su visita puede llevarte un día completo. Su variedad de especies hacen que sea de los más importantes de América del Norte. Alejándonos algo de la urbe, destacables son las montañas de la costa Norte; a menos de media hora del centro de Vancouver, estas estribaciones montañosas son ideales para la prácticas del esquí (hay tres estaciones) y del senderismo. Junto con los bosques de la Columbia Británica conforman una amplia oferta para realizar todo tipo de actividades al aire libre. Dando marcha atrás y volviendo a la ciudad, se puede visitar la Bahía Inglesa y, si el tiempo acompaña, pegarse un chapuzón en la playa. A pesar de ser un lugar muy concurrido, la sensación es de tranquilidad y relajación y en él se puede disfrutar de una increíble puesta de sol.

Puesta de sol

Pero Vancouver no sólo es naturaleza, también es historia y museos. Imprescindible es la visita a la Galería de Arte, contiene más de 10.000 obras y es la quinta más grande de Canadá. El Museo Antropológico de Canadá, por su parte, supone un repaso a las culturas presentes en la zona antes de que arribaran los europeos. Vancouver también pone en bandeja un intenso movimiento comercial, focalizado, en gran medida, en la calle Robson. Y después de todo un día de visitas, paseos y experiencias varias, que mejor que animar un poco el gaznate tomando una copa en alguna de las calles con más ocio nocturno de la ciudad como Gastown o Yaletown. Todo ello hace que Vancouver sea la tercera ciudad con mayor calidad de vida del mundo (Toronto y Calgary también están entre las diez primeras). Lo que convierte a Canadá en general, y a Vancouver en particular, en un destino turístico de primera.

Destinia (P)